El 1 de junio del 2008 se celebrara, en Puerto Rico, el evento histórico más importante en la historia política del País: las primarias presidenciales demócratas estadounidenses. No es la primera vez que Puerto Rico participa en este proceso eleccionario. Para mediados del 1900 los partidos políticos puertorriqueños enviaban delegados a las Convenciones Demócratas y Republicanas respectivamente. En el 1980 se hace oficial el envió de delegados puertorriqueños a todas las primarias estadounidenses. Pero, en el 2008, año decisivo para Estados Unidos, Puerto Rico ejercerá su voto para escoger el candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata.
Tanto Hillary Clinton como Barack Obama han puesto sus ojos en Puerto Rico como punto estratégico para decidir la candidatura. Pero, ¿será masiva la participación puertorriqueña en las primarias demócratas? La respuesta es no. Lamentablemente, el puertorriqueño le resta importancia a este evento histórico. Existen tres razones por la cual estas primarias tendrán mínima participación del electorado.
Nuestra condición colonial con los Estados Unidos es la primera razón por la cual el electorado puertorriqueño tendrá poca participación en las primarias. A pesar de ser la primera vez en la historia que los residentes de Puerto Rico participan en una primaria estadounidense, el marginado sector izquierdista ha iniciado una campaña en repudio a las primarias demócratas en la Isla. En específico, el Partido Independentista Puertorriqueño, con su denominada marcha de "quema de banderas americanas" cohíben a muchos puertorriqueños, afiliados y no afiliados, a participar de este evento electoral.
Segundo, nuestra indecisión política. Como se menciona anteriormente, muchos puertorriqueños, afiliados y no afiliados, se reservan su participación electoral en dicho proceso. Se estima que un 5% de la población total de la Isla no participa de procesos eleccionarios; lo cual hace menor el empuje político en la isla. Tercero, la ideología política, juega un papel importante en esta contienda primarista, ya que en Puerto Rico todo lo político gira en torno al ideal que cada uno defiende. Pero para el sector estadista y estadolibrista, especialmente su ala conservadora, este proceso político es beneficioso. Si analizamos el sector estadista, que se ha caracterizado por anexar a Puerto Rico como estado 51 de la nación Americana, estas primarias reforzarían la lucha por la anexión de Puerto Rico. Por otro lado, el sector estadolibrista conservador se beneficia concretando su lucha por una relación democrática con los Estados Unidos.
Podemos llegar a la conclusión, que estas primarias demócratas en la isla giran en torno a un problema de todos los puertorriqueños: nuestro estatus político. La poca participación que recibirá este evento electoral es debido a nuestro problema colonial con los Estados Unidos; del cual se desglosan las falsas mentiras y prejuicios de parte del sector izquierdista de la Isla y nuestra indecisión entorno a la política. Sería lamentable que este evento histórico para Puerto Rico se vea empañado por la manifestación del PIP en contra de estas primarias. La visión internacional que tienen sobre Puerto Rico se puede ver afectada, si ocurriese esta desagradable manifestación; ya que la opinión pública tanto local como internacional contribuye a la indecisión del puertorriqueño. Esta situación se torna cada vez más difícil para Puerto Rico y esperemos que Estados Unidos no se arrepienta de nosotros…
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